Viajar, conocer, una nueva experiencia, aprender un nuevo idioma… Las razones para convertirte en Au Pair no son muy variadas, las agencias o páginas web te venden lo mismo: Una experiencia maravillosa que cambiará tu vida y te abrirá un mundo de oportunidades, pero nunca te dicen que implicará realmente.
Yo, en lo personal nunca quise ser Au Pair pero así es la vida y aquí estoy en mi segundo año en esta experiencia. Mi objetivo principal en Europa ha sido desde hace muchos años hacer una maestría, continuar mis estudios, hacer un doctorado y ser feliz por siempre, el cuento más lindo de la historia, pero como todo cuento suena mejor en el papel, estando en Colombia trabajando en lo mío, ejerciendo la carrera que estudié y teniendo la vida en orden decidí un día que no podía más, que si seguía en esa zona de confort iba a quedarme allí para siempre y el sueño, el cuento, o como quieran llamarlo, nunca iba a realizarse, así que era ahora o nunca (en ese momento o nunca).
Buscar salir de Colombia por tus propios medios (e imagino que sucede en la mayoría de los países de Latinoamérica) no es fácil, no es barato y nunca tienes la información suficiente y clara a tu disposición, yo tratando justamente de evitar ser niñera en otro país busqué todas las posibilidades que tenía para venir a Francia (escogí este destino por el master) y al final, todas las opciones eran carísimas o muy lejanas a mis posibilidades y mientras veía como se acababa mi tiempo, un muy buen amigo me dijo: ¿Por qué no irte de niñera? ¿Te parece tan malo?, y no, no era malo, pero yo con todos mis años de estudios y mis proyectos profesionales no podía ser niñera… suena ridículo si lo pienso ahora.
Así empecé a buscar información sobre el programa y me encontré con mil cosas, buenas y malas, y me decidí, busqué una agencia (El segundo año lo hice sin agencia y ya luego les contaré la diferencia) y empecé con el proceso, al final los niños siempre me han gustado, trabajé como niñera y tutora de niños muchos años en Colombia y me fue muy bien, y tragándome mis palabras, terminé planeando mi viaje a Europa para ser niñera.
Al final del día, el motivo de viaje puede ser cualquiera, tengo amigas que vinieron de vacaciones, un destino diferente cada fin de semana, otras que querían cambiar un poco de ambiente, otras porque alguien les recomendó la experiencia, otras con ganas de aprender una nueva cultura y un nuevo idioma; y otras más porque al parecer está de moda.
Es sencillo asumir que será un trabajo fácil, pero al escoger este modo de atravesar el Atlántico solo se debe tener una cosa clara: te DEBEN gustar los niños, pero no tus sobrinos o primitos que ves una vez al mes, debes realmente tener paciencia para tratar con niños porque por más bien educados que estén (no siempre se tiene esa suerte) tendrán rabietas, se enfermarán y harán cosas que no te gusten, por más lindos que sean tendrán días difíciles y eso tendrás que aceptarlo, vivir con ello, literalmente.
Con sus ventajas y desventajas, ser Au Pair es una de las formas más fáciles de salir de país, pero si no se hace bien también es una de las más difíciles, basta con buscar un poco y encontrar que no siempre el cuento es color de rosa y que al contrario de los que muchos aseguran, esto no es para cualquiera.
