Clichés franceses

Este blog viene realmente de una idea un poco a última hora (esto de escribir semanal es más difícil de lo que parece), pero es un tema que me gusta mucho y creo que es interesante. Llegar a un país nuevo, muy lejos de casa puede ser un choque fuerte, siempre venimos con una idea previa y afirmarla o refutarla va a influir en cómo vivimos la experiencia en general.  

Desmontando (y afirmando) algunos clichés franceses:

  • Un tema de olor: Cuando mi familia y amigos se enteraron de mi viaje, uno de los comentarios que más escuché (a modo de chiste, claro) fue: “allá casi no te vas a bañar”, es gracioso pero existe una creencia tonta, que no sé de dónde salió, sobre el mal olor que “tienen” los franceses, y las explicaciones son diversas, ya sea que el agua es costosa en este país o que es una vieja costumbre, que por eso hacen tantos perfumes, etcétera, no sé decir con seguridad cuál es su origen, y aunque me reía siempre y no dudaba que era mentira, sí tenía curiosidad porque es un cliché muy popular. Y bueno, desde mi experiencia puedo decir: A veces si y a veces no, las familias con las que he trabajado y todas las familias de las que sé por mis amigas y conocidas son muy limpias y no huelen mal, pero sí, en bares, en transporte público, en la calle, o en otros lugares me he cruzado con gente que no tiene un olor muy agradable y creo que es un tema de higiene con respecto a la ropa o a productos de uso personal, me explico, algunas personas no lavan tanto su ropa o no usan desodorantes y bueno, eso crea un ambiente propicio para esta situación, pero como la mayoría, es un estereotipo con pocas bases que no aplica para la mayor parte de los franceses y que puede pasar en cualquier lugar del mundo. ¡Ah! Y sí, aún me baño todos los días.
  • La cocina francesa es la mejor del planeta y la comida como momento del día es muy importante: pues casi y sí, no puedo decir (en mi opinión) sea la mejor cocina del planeta porque no las he probado todas, pero es DELICIOSA, exquisita, magnífica, ¡increíble!, los quesos, los postres, los vinos, las carnes (que incluso poco cocinada están más ricas), las ostras, los caracoles (Sí, los caracoles) y TODO lo que he probado aquí me encanta, hasta las ensaladas y se los digo como una persona que luchó con su mamá toda su adolescencia por no comer cosas verdes. Volveré un poco y agregaré: Los QUESOS y la PASTELERÍA francesa son lo mejor que ha dado la humanidad.

Los franceses disfrutan mucho de lo que comen, cuidan que sean cosas frescas, que sean de calidad, no importa si no hay una ocasión especial porque aquí viene el otro tema, la comida como momento es una ocasión especial, todos los días, es un momento en familia o incluso personal, y aunque claro que eso lo hacemos en otros países, siento que aquí es casi religioso, cenar (porque es especialmente en la noche) es un proceso, desde poner la mesa, pasando por servir y comer, hasta un yogurt al finalizar, son pequeños detalles que siempre están presentes.

Este tema me parece muy amplio y seguro lo tocaré en futuros blogs, pero por ahora quiero dejar en claro que una de las cosas que amo de Francia, es su cultura gastronómica, de principio a fin.

  • ¡Que elegancia la de Francia!: Creo que todos hemos dicho esta frase por lo menos una vez en la vida y es que los franceses son un símbolo de elegancia en todas partes, grandes casas de moda y diseño han visto sus orígenes en este país y son referentes a nivel mundial, pero al parecer, y con muy poca investigación de mi parte, esta frase se hizo muy famosa por la traducción latina de un capítulo de Los Simpson, donde Homero dice esta icónica frase,  y pues sí y no, los franceses pueden ser muy o nada elegantes como todas las personas, es un cliché demasiado general y que aquí claramente ni conocen, aunque siempre será un buen meme.
  • Las papas a la francesa y el pan francés: Para que quede muy claro, y aunque sé que no va a cambiar nada (porque incluso yo sigo diciendo papas a la francesa), las papas son BELGAS, sí, señoras y señores, hemos sido engañados, las papas fritas como son conocidas en otros países tienen su origen en Bélgica y los franceses no tuvieron nada que ver (hasta donde yo sé), al parecer la primera vez que fueron vistas o muy conocidas fue durante la Guerra y como los soldados belgas que las comían hablaban francés… pues ¡papas a las francesa!

No, no pedí “pan de aquí” cuando fui a una panadería por primera vez. Claramente aquí todo el pan es “francés” pero si vamos a hablar de lo que conocemos (al menos en Colombia) como tal, es la baguette, la reina de los panes, se sirve tanto al almuerzo como a la cena y viene de varios tipos, aunque en general se consume con el interior suave y la corteza o capa externa (no sé como se llama) muy dura, a veces demasiado para mí gusto. El pan es bueno, pero creo que es una de las pocas cosas “muy francesas” que prefiero en Colombia, no hay nada como un pan blandito con café y aquí, eso no se ve.

  • París: La ciudad luz, la ciudad del amor, la ciudad soñada de muchos, donde se declaran amor y se respira arte en las calles, hablar de Francia en el extranjero es casi siempre, hablar de París, es el referente cultural más grande del país en el exterior, pero viviendo en Francia y conociendo París, solo me queda una cosa por decir: París no es Francia.

París es preciosa, tiene muchas cosas por descubrir y para pasar unos días de vacaciones es una ciudad que ofrece el paquete completo, pero como toda capital es caótica y acelerada; y Francia es un país fantástico, lleno de costumbres y paisajes muy variados que valen mucho la pena. Mi consejo es que si van a hacer un paso rápido por Europa (como en general hacemos los latinos a este lado del mundo) pasen por París y disfruten de lo más tradicional para los turistas, pero si tienen un tiempo, conozcan algunas otras ciudades y vean una Francia más real y cotidiana, les prometo que vale cada minuto de viaje.

  • El francés, idioma del amor: Pues no. El francés no es el idioma más romántico del mundo, y sí, suena bonito y tal vez la cadencia del acento francés (en algunas regiones) lo hace parecer muy elegante y agradable al oído pero esta lleno de modismos y excepciones, tiene infinidad de formas poco refinadas de expresarse como cualquier otro idioma, y bueno, si le sumamos que se escribe diferente a como se habla y que cuando lo hablas hasta te voltean las palabras de la forma más normal del mundo (sí verlan, hablo de ti) no es fácil de aprender y pues no nos queda mucho de lo romántico, aunque tengo que aceptar que entre los varios idiomas por los que me he interesado en aprender, es (y creo que siempre será) mi favorito.

Seguramente hay muchos más clichés que he omitido o incluso que desconozco, pero estos me parecieron los más comunes y un poco más interesantes. Pareciera que este blog tiene poco que ver con todo el tema de ser Au Pair pero quiero usarlo para darle un consejo a todas las personas que estén pensando en tomar el programa (o en vivir en el extranjero en general): Escojan bien el país al que quieren emigrar, no es un tema solo de oportunidades y qué tan fácil es la vida en ese país, también se trata de que tanto puedes adaptarte a la cultura que te recibe, qué tan abierta esta tu mente para los choques culturales que pueda haber y para cambiar ideas preconcebidas sobre cada lugar, qué tanto estas dispuesto a cambiar de algunas de tus costumbres y sobre todo qué tan respetuoso eres para no juzgar los hábitos de quienes estarán a tu alrededor.

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